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Sistemas de gestión de compliance tributario (UNE 19602): entre el cumplimiento normativo y las buenas prácticas

Hoy en día las organizaciones buscan mejorar su competitividad, visibilidad y valor añadido mediante el fortalecimiento de su responsabilidad social, contribuyendo de forma determinante a la creación y difusión de una cultura responsable que, más allá del respeto y estricto cumplimiento de las leyes y las normas, propugne la contribución activa y voluntaria a la mejora social, económica y ambiental. La futura UNE 19602 puede ayudarnos a lograr este objetivo.
El pasado 07 de diciembre se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Resolución de la Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa, por la que se someten a información pública los proyectos de norma UNE que la Asociación Española de Normalización tiene en tramitación, entre los que se encuentra el proyecto de Norma «UNE 19602, Sistemas de gestión de compliance tributario. Requisitos con orientación para su uso».
Ello responde al elevado interés por los modelos de cumplimiento, suscitado a partir de las reformas del Código Penal de 2010 y 2015, que introdujeron en España una nueva forma de responsabilidad para las personas jurídicas,  la penal, estableciendo así mismo un elemento de exención para aquellas organizaciones que adopten y ejecuten con eficacia ciertos modelos de organización, gestión, vigilancia y control para la prevención de conductas infractoras o la reducción de su comisión.
El artículo 31 bis contempla los delitos contra la Hacienda Pública entre los que pueden dar lugar a responsabilidad punitiva de las personas jurídicas. Al respecto, la nueva norma UNE 19602 viene a paliar las deficiencias de aplicación en el ámbito fiscal de los sistemas de gestión de compliance penal conforme a la UNE 19601, facilitando las directrices para implantar un sistema de gestión de compliance tributario con el objetivo de detectar, prevenir y reducir las posibles contingencias fiscales en las organizaciones, mediante el desarrollo de una cultura ética de transparencia, buena fe, cooperación y cumplimiento.
 
Prevenir y gestionar los riesgos tributarios
 
El estándar, que sigue la Estructura de Alto Nivel de ISO, y es aplicable a cualquier organización, con independencia de su tipo, tamaño, naturaleza o sector de actividad, pretende ayudar a las organizaciones a prevenir y gestionar los riesgos tributarios mediante el desarrollo de una serie de requisitos razonablemente adaptados a la diversidad y complejidad de sus circunstancias.
Siguiendo sus directrices, las organizaciones podrán elaborar e implantar un sistema de gestión de compliance tributario, tanto de manera independiente, como integradas en un sistema de gestión del cumplimiento de mayor alcance, que cubra otros requisitos normativos, sin que se encuentre limitado únicamente al riesgo fiscal.
El objetivo es doble. Por un lado, se dota a las empresas de los mecanismos adecuados para detectar, corregir y minimizar sus riesgos tributarios, así como facilitar modelos de aprendizaje y concienciación para evitarlos en un futuro, proporcionando un escenario de mayor seguridad y confianza ante la Administración tributaria, los órganos de gobierno, accionistas e inversores. Por otro, la obtención del certificado de conformidad UNE 19602, constituye un elemento de prueba que contribuya a acreditar la diligencia debida y la voluntad de cumplimiento de una organización ante la Administración tributaria o los tribunales, para la exención de una eventual responsabilidad. De este, aunque el cumplimiento de los requisitos de la norma UNE 19602 por parte de una organización no asegura, de forma indubitada, que no se produzcan en su seno riesgos tributarios, o que estos no vayan a producir en el futuro, al menos contará con un elemento de prueba significativo que le situé más cerca de obtener la buscada exención de la responsabilidad punitiva.
 
Más allá del mero cumplimiento
 
Pero el contenido de la norma no se agota en las directrices para el diseño e implantación de un sistema de gestión y control del riesgo tributario, sino que va más allá del mero cumplimiento de la normativa tributaria aplicable, promoviendo el desarrollo de buenas prácticas tributarias en las organizaciones, entendidas como el conjunto de principios, valores, normas y pautas, que definen un buen comportamiento tributario de los operadores económicos.
Las buenas prácticas permiten crear un entorno de trasparencia, cooperación, buena fe y confianza legítima en la relación jurídico-tributaria entre las empresas y la Administración, que permite un incremento de la seguridad jurídica en materia fiscal, tanto a nivel interno de la propia organización, como respecto a sus grupos de interés externos y a la sociedad en su conjunto. Una correcta gestión tributaria, que implique la reducción de los riesgos fiscales significativos mediante el control y la prevención de aquellas conductas susceptibles de generarlos, repercute además un fortalecimiento de los resultados económicos.
En definitiva, el respeto escrupuloso de la normativa ya no es suficiente, hace falta un elemento de valor, un plus diferenciador que genere prestigio y confianza, empoderando a los operadores económicos frente a sus partes interesadas, y la futura UNE 19602 ofrece los mecanismos para lograr este objetivo.